Morrissey canceló su show programado en Valencia, España, alegando "falta de sueño" después de que no pudiera dormir debido al ruido de las celebraciones previas al festival de las Fallas. La noticia generó rápida repercusión, tanto por la justificación inédita como por el historial de cancelaciones que ya tiene.
Según comunicados publicados en la página oficial Morrissey Central, el cantante había viajado durante dos días desde Milán hasta llegar al hotel de la Plaza Manises de Valencia en la madrugada del miércoles. Una vez allí, según el texto, "cualquier forma de sueño o descanso durante la noche fue imposible debido al ruido del festival, música tecno a alto volumen y anuncios por megáfono".
Los comunicados, publicados de forma escalonada, describieron la situación en términos dramáticos. El primero alertaba de que el estado del artista era "catatónico" y pedía a los seguidores que verificaran si el espectáculo podría celebrarse. El segundo confirmó la suspensión, aunque con una distinción: el show no estaba "cancelado", sino que "las circunstancias lo hacen imposible". Finalmente fue cancelado.
En un fragmento atribuido directamente al cantante, Morrissey describió su alojamiento como "un infierno indescriptible" y aseguró que necesitaría "un año para recuperarse", agregando, además, que eso era "quedarse corto".
Según informó The Associated Press, el ruido que molestó al cantante correspondería a los festejos del inicio de las Fallas, festividad valenciana que arrancó el 1 de marzo y que se extiende hasta el 19 con festejos en las calles y la quema de figuras de cartón.