“Este disco nació de un deseo de conectar desde lo real. De entender que incluso lo que duele puede convertirse en algo puro si lo miramos con amor. Alkimia es eso: aprender a transformar las experiencias en algo que sane y acompañe”, comparte la artista.
El universo visual del álbum, dirigido por Julia Tolosa, con producción ejecutiva de Jimena González y con dirección de arte de Valentina Quintela, fue concebido como un laboratorio mágico donde ciencia y emoción conviven. Los visualizers de todas las canciones se filmaron en un hospital abandonado, reconvertido en un espacio lleno de flores, tubos de ensayo y cartas de amor. Además, el vestuario diseñado por Florencia Fontan, reinterpreta los trajes científicos con un toque glam.
Con Alkimia, Juli Martorell inaugura una nueva etapa artística donde la vulnerabilidad se vuelve fortaleza, generando una experiencia musical que se siente cercana, humana y de alto nivel.