Si viste los últimos partidos de la Selección de España en el Mundial 2026, seguramente escuchaste "Superestrella", de Aitana, sonar por los altavoces una vez finalizado el encuentro.
Aunque muchos creen que se trata de una decisión improvisada del DJ del estadio, la realidad es que la elección forma parte de un proceso organizado por la FIFA junto a las distintas federaciones nacionales.
Durante los partidos de España, la música cambia según el momento del encuentro.
La canción que acompaña cada gol de la selección es "La Graciosa", la colaboración entre Quevedo y Elvis Crespo.
En cambio, cuando llega el pitido final y España celebra un triunfo, las protagonistas son "Superestrella", de Aitana, y "Despechá", de RosalÃa, elegidas para acompañar los festejos del equipo.
La FIFA cuenta con un equipo especializado en producción musical y entretenimiento que trabaja junto a las federaciones nacionales para definir la identidad sonora de cada selección.
El organismo dispone de una biblioteca de hasta 750 canciones, entre las que cada paÃs puede proponer temas para diferentes momentos del partido, como:
El calentamiento.
La salida de los equipos al campo.
Los goles.
El entretiempo.
Las celebraciones posteriores al partido.
Una vez revisadas y aprobadas —siempre que no contengan mensajes polÃticos ni discriminatorios—, las canciones pasan a formar parte del catálogo oficial que utilizan los DJs en cada estadio.
La organización distingue tres tipos de canciones durante el torneo:
Música de victoria: acompaña los festejos tras el pitido final. Allà aparecen "Superestrella", de Aitana, y "Despechá", de RosalÃa.
Himno adoptado: es la canción que termina identificando a una selección y que los hinchas hacen propia. Un ejemplo es "Wonderwall", de Oasis, con Inglaterra.
Aunque España todavÃa no tiene un himno futbolero no oficial tan consolidado como el de otras selecciones, la presencia constante de "Superestrella" en cada victoria hizo que muchos aficionados ya la identifiquen con La Roja.