El Red Sea International Film Festival abrió su quinta edición en Jeddah, convirtiendo nuevamente al histórico barrio de Al-Balad en el centro mundial del cine. Con más de cien películas de más de setenta países, la jornada comenzó con un despliegue internacional que mezcló alfombra roja, estrenos y un fuerte impulso a la industria audiovisual de Medio Oriente.
La ceremonia de apertura tuvo como protagonista a Giant, la biografía cinematográfica del boxeador británico-yemení Prince Naseem Hamed, respaldada por un elenco internacional que incluye a figuras de renombre. La programación oficial reúne producciones de Asia, África y el mundo árabe, todas en competencia por los prestigiosos premios Yusr.
El jurado principal está encabezado por el cineasta estadounidense Sean Baker, ganador del Oscar, quien destacó el crecimiento del festival y su consolidación como punto de encuentro global. La agenda incluye además charlas magistrales, clases abiertas y el espacio de mercado audiovisual Red Sea Souk, donde proyectos de cine y televisión buscan financiamiento y alianzas de coproducción.
En medio de esta mezcla de culturas, industria y glamour, el festival reafirma la ambición saudí de posicionarse como un nuevo polo cinematográfico internacional, conectando a realizadores y audiencias de distintos continentes.